Tengo una bolsa llena de zapatos para regalar. Cuántos caminos enredados y cuántos kilómetros habrán ahí que no se han desempacado con el filo del reloj? Muchas experiencias que nadie contará. Quiénes recorrerán el mundo en esos zapatos? Cuánto daría para que esas historias me fueran devueltas en otra bolsa?
Lazaro Diaz
Agosto / 2010
domingo, 29 de agosto de 2010
Mi casa deshabitada
Mi casa es una loca enamorada que espera mi retorno. No se ha limpiado en años. En las noches le cosquillea el viento aguijoenante que penetra el espacio vacío. Se escuchan gritos fuera de mi casa. Bombas explotaron hace 15 dias. Hubo protestas. Mi casa no murmuró. No se inmutó. Yo era la sangre que la recorría y le daba vida. Se quedó callada e inerte. Como una enferma catatónica espera que mi vos le resucite de esa tumba de soledad donde se guarda. Para darme albergue nuevamente y ser mi complice en mis tramas literarias. Mi amante que placentera se bebía conmigo la amargura compartida, planeaba viajes imposibles, y carreras contra el reloj. Me ayudaba a soñar en el insomnio trastornado y provinciano, de quien quiere partir.
Nada la trastorna. Ni los gritos vanos de borrachos; el susurro perverso del viento; la campana del reloj, heralda de las horas; el silbato preventivo del centinela. En un pueblo revuelto. Las calles se cubren de humo, la violencia colectiva encarna por primera vez en el pueblo en 100 años de existencia.
Espero algún día recorrer de nuevo los espacios de mi casa como un fantasma cansado de tanto andar por el mundo.
Lazaro Diaz
Junio / 2010
Nada la trastorna. Ni los gritos vanos de borrachos; el susurro perverso del viento; la campana del reloj, heralda de las horas; el silbato preventivo del centinela. En un pueblo revuelto. Las calles se cubren de humo, la violencia colectiva encarna por primera vez en el pueblo en 100 años de existencia.
Espero algún día recorrer de nuevo los espacios de mi casa como un fantasma cansado de tanto andar por el mundo.
Lazaro Diaz
Junio / 2010
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